Jugador de baloncesto sale del clóset: “No voy a esperar a retirarme para decir que soy gay”

Marco Lehmann

“Me llamo Marco Lehmann. Tengo 27 años, soy jugador profesional de baloncesto 3×3 y he decidido que no voy a esperar a retirarme para anunciar que soy gay“. En una carta abierta en Player’s Voice dentro de la web oficial de FIBA, Lehmann, considerado uno de los mejores tiradores del circuito de 3×3 y que ha liderado a Suiza a dos presencias en el 3×3 Europe Cup, relata la razón de su decisión: “Esto es para todas esas personas que no quieren tener ya más una doble vida, para aquellos que viven en un sistema en el que no existen. Esto es para las futuras generaciones para que puedan vivir y disfrutar de una vida deportiva sin tener que esconderse. No voy a mentir, esto es para mí también, para vivir sin esta carga”.

El jugador asegura que “no era feliz” pese a todos sus éxitos deportivos y una brillante carrera viajando por 20 países “viviendo un sueño. “Cada semana cuando mi novio me llevaba al aeropuerto, pasaba de ser el hombre gay feliz en una relación a un atleta profesional sin emociones que no quería hablar de su vida personal”, relata en la carta.

Su peor momento llegó en “diciembre de 2019. Toqué fondo. Empecé a llorar, sudores fríos por la espalda… ¿y para qué? Simplemente por pensar en el próximo entrenamiento. No podía aguantar el pensamiento de cambiar mi personalidad una vez más”.

Entonces se aisló. “Llamé para decir que estaba malo, confiaba en que el ataque de pánico parara. Pero no. Las restricciones de movilidad y el parón de competición por la pandemia ayudaron a que escondiera mis problemas mentales del mundo del baloncesto. Siempre pensé que acabaría mi carrera repitiendo eso de ‘no tengo novia porque quiero centrarme en mi carrera’. Pero ya no podía”.

Ser gay en un deporte de equipo parece tabú. Y ha de parar ya. Hay jugadores jóvenes que dejan el deporte colectivo cuando descubren que son gays”, explica al tiempo que recuerda dos situaciones que vivió: un entrenador con un comentario poco apropiado al equipo pidiendo que dejaran de jugar como ‘nenazas’ y un comentario que escuchó en un viaje en autobús en el que aseguraban que “la homosexualidad es una enfermedad. No deberían existir. Imagina jugar con alguien así”.

Lehmann recuerda que fueron momentos muy complicados, se quedó “en shock y no podía dormir”, “tenía claro que iba a dejar de jugar pero duró poco porque amo mucho este deporte. ¿Iba a pasarle a una persona que pensaba que debería matarme? Sólo si era la última opción para ganar un partido”.

Recuerda que una vez estuvo cerca de sincerarse con sus compañeros, “explicarles todo y contestar a sus preguntas porque al final tu vida privada es otra cosa. Pero ese día me di cuenta que no son tus compañeros quienes deciden tu carrera, son tus entrenadores, tu directiva, los equipos que te ofrecen contratos y tienes miedo de que no te ofrezcan uno por tu orientación sexual. Eso impidió que hiciese mi anuncio hasta hoy…”.

Lehmann asegura que “ha llegado el momento de ser feliz y de disfrutar de mi carrera sin tener que esconderme ni llevar una doble vida y ojalá ayudar a otros deportistas en Suiza y en todo el mundo”.