witness

A pesar del éxito con el que ha contado su reciente gira mundial, la estrella del pop no está conforme con los resultados de su último disco, circunstancias que la llevaron a una depresión, según cuenta la cantante.

Katy Perry comienza la semana que viene las presentaciones australianas de su disco Witness, y para promocionar la gira, la cantante ha concedido una entrevista a Vogue Australia y ha hablado abiertamente sobre la mala recepción que tuvo el álbum, reconociendo que ha estado a las puertas de la depresión.

“He tenido episodios circunstanciales de depresión, tuve el corazón roto el año pasado porque, inconscientemente, daba muchísima importancia a la reacción del público, y el público no reaccionó como yo esperaba, lo que me rompió el corazón”.

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“La música es lo más importante para mí y creo que el universo me estaba diciendo: “OK, estás diciendo todo esto sobre quererse a uno mismo y la autenticidad, pero te vamos a hacer pasar otro examen y vamos a quitarte cualquier tipo de cheque en blanco. Así comprobaremos cuánto de verdad te quieres a ti misma”.

En la entrevista se revela que el pasado mes de enero pasó una semana viendo un programa del Instituto Hoffman de California, donde los participantes identifican comportamientos negativos y maneras de pensar desarrolladas inconscientemente de niños.

En otras partes de la entrevista, Perry habla sobre cómo la gira de Witness muestra sus diferentes personalidades, incluida la “nerd”, que identifica con el famoso tiburón de la Super Bowl.

Witness ha vendido aproximadamente 1 millón de copias, un tercio que Prism, incluso a pesar de los resultados más que aceptables de “Chained to the Rhythm” y “Swish Swish”, alcanzando reconocimientos de oro, platino e incluso multiplatino en los territorios más importantes.
Un magnate de su casa discográfica Capitol, habló abiertamente hace unos meses sobre los malos resultados del álbum, y mencionó que Katy “tiene un plan” para resituar su marca.